La ampliación de la infraestructura sanitaria en San Bernardo y Mar de Ajó apunta a fortalecer un servicio esencial para una comunidad que durante el verano multiplica su demanda y pone a prueba toda la capacidad del sistema.
La infraestructura cloacal suele quedar fuera de la agenda cotidiana hasta que aparece un problema. Sin embargo, detrás de cada vivienda, cada comercio y cada emprendimiento turístico existe una red sanitaria que debe tener capacidad suficiente para acompañar el crecimiento urbano y, en el caso del Partido de La Costa, soportar además una particularidad determinante: la enorme diferencia entre la población estable y la cantidad de personas que llegan durante la temporada de verano.
En ese contexto deben leerse las nuevas obras que se ejecutan en San Bernardo y Mar de Ajó, destinadas a ampliar la capacidad de los sistemas cloacales y mejorar el funcionamiento de una infraestructura que durante los meses de mayor actividad turística trabaja prácticamente al límite de su capacidad.
El intendente Juan de Jesús recorrió las obras de infraestructura sanitaria que se encuentran en ejecución en ambas localidades, con intervenciones que incluyen nuevas estaciones de bombeo y renovación de equipamiento.

Una red que debe responder a dos realidades muy diferentes
La Costa tiene una particularidad que condiciona cualquier planificación de servicios públicos: no existe la misma demanda sanitaria en julio que en enero.
Durante el invierno, las localidades funcionan principalmente con su población residente. En verano, en cambio, el ingreso de turistas y propietarios no residentes puede multiplicar varias veces la cantidad de personas que utilizan diariamente los servicios.
Esa diferencia tiene un impacto directo sobre las redes de agua, energía, residuos y, particularmente, sobre el sistema cloacal.
Por eso, ampliar la capacidad de bombeo, modernizar estaciones y mejorar el traslado de los líquidos hacia las plantas depuradoras no representa solamente una mejora técnica. Es también una forma de preparar al distrito para el crecimiento poblacional y turístico que ya forma parte de su realidad.
San Bernardo: una nueva estación para fortalecer el sistema
En San Bernardo se construye un nuevo pozo de bombeo en Avenida Costanera y Falkner.
De acuerdo con la información oficial, los líquidos cloacales llegarán por gravedad hasta ese punto y posteriormente serán impulsados mediante una nueva cañería a lo largo de Falkner hasta otra estación ubicada en calle Elcano.
Desde allí, el sistema permitirá conducirlos hacia la planta depuradora.
La intervención busca incrementar la capacidad de bombeo y mejorar el traslado de los líquidos cloacales hacia su tratamiento.
Se trata de una obra que puede parecer estrictamente técnica, pero que tiene una consecuencia concreta para la comunidad: mayor capacidad de respuesta de la red frente al crecimiento de la demanda.
Mar de Ajó también renueva infraestructura
En Mar de Ajó avanza otra obra de características relevantes: una nueva estación de bombeo ubicada en Belgrano, entre Blanco Encalada y Montevideo, que reemplazará a la antigua estación Nº 1, ubicada a una cuadra del nuevo emplazamiento.
La nueva infraestructura contempla tres bombas, una compactadora de residuos y sistemas automáticos de limpieza y ventilación con filtro.
La renovación incorpora tecnología y capacidad que la estación anterior no tenía, con el objetivo de mejorar las condiciones de funcionamiento de la red.
En ambos casos, el denominador común es el mismo: actualizar infraestructura existente y generar mayor capacidad para un sistema que debe acompañar una ciudad que continúa creciendo.
El rol de las cooperativas: mucho más que prestar un servicio
En la prestación de los servicios sanitarios de La Costa también existe un componente social que no puede perderse de vista.
Las cooperativas vinculadas a los servicios tienen un fuerte arraigo en las comunidades donde funcionan. Conocen el territorio, sostienen fuentes de trabajo y forman parte de la estructura cotidiana de las localidades.
Pero el crecimiento urbano y turístico plantea desafíos que exceden muchas veces la capacidad operativa de cualquier organización.
Por eso, el acompañamiento municipal y la inversión en infraestructura resultan determinantes.
Una cooperativa puede administrar, mantener y operar una red, pero para que esa red pueda responder a una demanda que aumenta año tras año necesita estaciones adecuadas, bombas con capacidad suficiente, cañerías, sistemas de tratamiento y obras de infraestructura que acompañen esa evolución.
La articulación entre las cooperativas, el municipio y los distintos niveles del Estado aparece así como un componente importante para sostener y mejorar un servicio que tiene impacto directo sobre la calidad de vida.
Crecer también significa invertir debajo de la superficie
Hay obras que tienen una enorme visibilidad y otras que prácticamente no se ven.
Una avenida renovada, una plaza o un espacio público transformado pueden mostrar inmediatamente el resultado de una inversión. Una estación de bombeo cloacal, en cambio, queda prácticamente oculta para la mayoría de los vecinos.
Sin embargo, la infraestructura que no se ve es justamente la que permite que una ciudad pueda crecer sin que ese crecimiento termine deteriorando los servicios básicos.
En un distrito turístico como La Costa, planificar la infraestructura sanitaria con una mirada de largo plazo resulta especialmente importante.
El desafío no consiste solamente en atender la demanda actual, sino en anticiparse a una realidad en la que cada temporada llegan más visitantes, se incorporan nuevas viviendas, crecen los barrios y aumenta la actividad comercial y turística.
Las obras que hoy se realizan en San Bernardo y Mar de Ajó forman parte de esa discusión: cómo preparar la infraestructura de La Costa para una comunidad que tiene una población durante el invierno y otra, varias veces mayor, durante el verano.
Y en ese desafío, mejorar el sistema cloacal no es un aspecto secundario. Es una condición básica para que el crecimiento urbano y turístico pueda sostenerse con mejores servicios y, fundamentalmente, con una mejor calidad de vida para quienes viven todo el año y para quienes eligen La Costa durante sus vacaciones.

