Un vecino contó su experiencia luego de ser atendido en distintas especialidades y aseguró que recibió “un servicio mejor que una prepaga”. Su mensaje volvió a poner en valor el trabajo cotidiano de médicos, enfermeros/as y todo el personal del nosocomio.
En tiempos en los que hablar del sistema de salud suele estar asociado a dificultades, falta de recursos, demoras y múltiples desafíos, también vale la pena detenerse en aquellas historias que muestran la otra cara: la de los profesionales que, con las herramientas disponibles, hacen todo lo posible para acompañar y atender a quienes atraviesan un momento de necesidad.
Esta vez, el reconocimiento llegó de parte de Jorge Antonio Capel, un vecino del Partido de La Costa que decidió hacer público su agradecimiento al equipo del Hospital Municipal “Dr. Carlos Federico Macías” de Mar de Ajó.
Capel relató que durante el último año fue atendido en distintas oportunidades, entre ellas en los servicios de Urología y Traumatología, luego de sufrir una fractura en un brazo. En esta ocasión regresó al hospital para realizarse un bloqueo lumbar con un especialista en columna y nuevamente se encontró con una atención que, según sus propias palabras, superó sus expectativas.
“Me brindaron un servicio mejor que una prepaga”, expresó el vecino.
Su reconocimiento no estuvo dirigido solamente a los médicos. También destacó especialmente a los enfermeros, al personal encargado de los turnos, a quienes participaron del procedimiento y al trabajador que realizó las imágenes durante la intervención.
Capel incluso hizo referencia a las dificultades que atraviesa actualmente el sistema sanitario y a las limitaciones con las que muchas veces deben trabajar los equipos de salud. Sin embargo, consideró que esas dificultades no impidieron que recibiera una atención de calidad.
Y allí aparece uno de los aspectos más importantes de su mensaje: el valor humano de quienes trabajan en el hospital.
“Esta gente te brinda un grupo humano enorme. Gracias, gracias”, expresó al finalizar su publicación.
Un reconocimiento que va más allá de un caso particular
El mensaje rápidamente tuvo repercusión en las redes sociales, con numerosas reacciones y comentarios. Y aunque se trata de la experiencia personal de un paciente, también representa un reconocimiento al trabajo cotidiano de muchas personas que forman parte del sistema público de salud.
Porque detrás de cada consulta, cada estudio, cada intervención y cada guardia hay profesionales que acompañan a personas que muchas veces llegan preocupadas, doloridas o atravesando momentos difíciles.
No es la primera vez que el Hospital de Mar de Ajó recibe palabras de agradecimiento y reconocimiento de pacientes que pasaron por sus instalaciones. A lo largo del tiempo, distintas experiencias personales han puesto en valor la atención recibida y, especialmente, el trato humano de quienes forman parte del nosocomio.
Por supuesto, eso no significa desconocer las dificultades que atraviesa la salud pública. Los problemas del sistema sanitario son una realidad que alcanza al Partido de La Costa, a la provincia y al país, y que requiere recursos, inversión y decisiones que permitan mejorar las condiciones en las que trabajan sus profesionales.
Pero justamente por eso, un reconocimiento como el de Capel funciona como un verdadero mimo al alma.
Esas palabras de agradecimiento probablemente no solucionen una falta de recursos ni reduzcan una lista de espera, pero sí tienen un enorme valor para quienes todos los días ponen el cuerpo, el conocimiento y la vocación al servicio de los demás.
En definitiva, cuando un paciente puede decir que, aun en medio de las dificultades, se sintió cuidado, escuchado y bien atendido, también está reconociendo algo fundamental: el enorme valor de las personas que sostienen la salud pública todos los días.
Para todo el equipo del Hospital Municipal de Mar de Ajó, el mensaje de Jorge Antonio Capel seguramente sea mucho más que una publicación en redes sociales.
Es un gracias.
Y, en tiempos difíciles, a veces un gracias sincero es una de las mejores formas de reconocer a quienes siguen estando del otro lado cuando más se los necesita.

