Tras una larga ausencia del Concejo Deliberante de General Lavalle, Osvaldo “Vasco” Goicoechea, dirigente peronista con más de cinco décadas de militancia, ha decidido retomar la política activa. Con un historial que incluye cargos como concejal, intendente y senador provincial, Goicoechea —a sus 73 años— afirma que su regreso busca impulsar una “nueva política” centrada en la unidad, la ética, el compromiso social y la planificación a largo plazo.
En su reciente intervención pública, el Vasco analizó la situación del municipio, describiéndolo con una aparente falta de objetivos claros, equipo de trabajo consolidado y proyectos sostenibles. Señaló que, en áreas claves como salud, educación, transporte, seguridad y desarrollo productivo, se han registrado deficiencias recurrentes, incluyendo la rotación de quince secretarios de Salud en una década, sin planes preventivos ni políticas públicas estables.

Goicoechea recordó su propia trayectoria en el Concejo Deliberante, donde presentó más de 70 proyectos, que abarcaron desde la creación de una planta de reciclaje y un sistema municipal de transporte hasta mejoras laborales para empleados municipales, aunque muchos no prosperaron por falta de consenso político. En este contexto, indicó que uno de sus desafíos actuales podría ser lograr una mayoría en el Concejo para convertir propuestas en políticas concretas.
En cuanto a la dinámica partidaria, destacó que la falta de democracia interna en los partidos ha limitado la representatividad política. Señaló que su espacio logró consolidar una unidad del peronismo local en torno a un programa que prioriza educación, salud, trabajo digno, transporte estudiantil y políticas ambientales, aunque algunas voces locales podrían interpretar que esta unidad es más formal que real.
Sobre la gestión municipal, Goicoechea criticó la supuesta escasa transparencia en el uso de los fondos públicos y la falta de rendición de cuentas, comprometiéndose a impulsar un Concejo que controle al Ejecutivo y garantice mayor claridad administrativa. Al mismo tiempo, aclaró que, de alcanzar la mayoría, trabajaría institucionalmente con el intendente vigente, priorizando los intereses de los vecinos por encima de las diferencias políticas.
En materia de seguridad, subrayó la responsabilidad del municipio en la asignación y eficiencia de recursos, incluyendo patrulleros y cámaras. Respecto al desarrollo productivo, cuestionó la falta de extensión de energía eléctrica al puerto local en los últimos diez años, lo que, según él, habría limitado su potencial como motor económico regional.
Goicoechea también se pronunció en contra de la iniciativa de “ficha limpia”, calificándola como un recurso potencialmente “engañoso” mientras no exista una justicia plenamente independiente. Por otro lado, resaltó sus proyectos de reciclaje y manejo integral de residuos, criticando la ausencia de políticas ambientales sostenibles en la actualidad.
Finalmente, Goicoechea aseguró que su lista busca reflejar a toda la comunidad y reiteró que cumpliría con los cuatro años de mandato en el Concejo, salvo que el peronismo lo postule a la intendencia. Su mensaje final se centró en una convocatoria a los vecinos: “El objetivo no es ganar votos, sino mejorar la calidad de vida de la gente. La política sigue siendo la única herramienta real de transformación”.
Con su regreso, Goicoechea podría reconfigurar la escena política local, aunque algunos analistas especulan que su participación actual podría tener un carácter más testimonial o preparatorio de cara a futuras candidaturas, incluyendo la posibilidad de aspirar a la intendencia en 2027. La comunidad política de General Lavalle permanece atenta a los próximos movimientos del histórico dirigente, evaluando si su influencia se traducirá en cambios concretos o en un liderazgo simbólico.

