
El servicio funciona desde 2015 y forma a médicos que se especializan en la atención de niñas y niños. El reconocimiento académico respalda el trabajo que se realiza en el hospital municipal.
La residencia de Pediatría del Hospital Municipal de Mar de Ajó recibió el reconocimiento de la Universidad de Buenos Aires (UBA) como sede de formación en esa especialidad. La distinción respalda un trabajo que comenzó hace once años y que permite a médicos recién recibidos especializarse sin tener que trasladarse a otros centros de formación.
Pediatría fue la primera residencia médica incorporada al hospital, en 2015. Desde entonces, el servicio combina la atención de pacientes con la capacitación de nuevos profesionales, bajo la supervisión de médicos especialistas.
Actualmente, el equipo transita su tercera camada de residentes y cuenta con profesionales en distintas etapas de formación, una jefatura de residentes y coordinación docente.
La doctora Laura Peralta, jefa del servicio, destacó el valor de compartir la experiencia con quienes comienzan su camino en la medicina. “Tener residentes nos hace mejores, nos hace mejores seres humanos. Podemos compartir, agrandar los conocimientos”, señaló.
La formación de médicos dentro del sistema público local también abre la posibilidad de que esos profesionales continúen su carrera en La Costa y se incorporen a los equipos que atienden a la población.
En marzo de este año, el Municipio firmó convenios de acompañamiento con cuatro médicas residentes de Pediatría y Terapia Intensiva, egresadas de universidades públicas y con domicilio en el distrito, para favorecer la continuidad de su formación profesional.
A comienzos de octubre, el Hospital Municipal de Mar de Ajó sumó otras dos residentes, en Clínica Médica y Terapia Intensiva. Con esas incorporaciones, el establecimiento llegó a siete profesionales en formación entre las tres especialidades.
El reconocimiento de la UBA pone el foco en una tarea que muchas veces transcurre puertas adentro del hospital: enseñar, supervisar y acompañar a quienes serán responsables de la atención médica en los próximos años. En Pediatría, esa preparación tiene un impacto directo en la atención de los chicos y en el acompañamiento de sus familias.

