La costa oficio carpinteria
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Por Guillermo Apdepnur

El nuevo espacio funciona en Lucila del Mar y permitirá que estudiantes de formación laboral realicen prácticas con maquinaria y herramientas profesionales. Los primeros trabajos ya tienen como destino escuelas e instituciones del distrito.

Una nueva carpintería comenzó a funcionar en Lucila del Mar con una propuesta que busca vincular la formación en oficios con la producción y las necesidades concretas de la comunidad.

El espacio, instalado en el predio del Polo Textil, permitirá que estudiantes del Centro de Formación Laboral N.º 401 realicen prácticas de carpintería y fabricación de mobiliario utilizando herramientas y maquinaria profesional, con el acompañamiento de sus docentes.

La iniciativa incorpora una instancia especialmente importante para quienes se capacitan en un oficio: la posibilidad de aprender haciendo y enfrentarse a trabajos concretos, similares a los que encontrarán posteriormente en una actividad laboral.

Pero el proyecto suma además otro componente. La producción que ya comenzó a desarrollarse en el lugar está destinada, en parte, a instituciones educativas del Partido de La Costa.

Entre los primeros trabajos se encuentra un portón para la Escuela N.º 8 de Mar de Ajó, canastos para residuos destinados a otra institución educativa y una puerta para una escuela de San Bernardo.

De esta manera, las prácticas de los estudiantes no quedan reducidas a ejercicios dentro del taller. Los trabajos realizados tienen una utilidad concreta y regresan a la comunidad en forma de infraestructura y elementos necesarios para escuelas e instituciones.

Carpinteria La Costa

Formación que se transforma en experiencia

El nuevo espacio funciona junto a la Cooperativa Trabajo y Dignidad y cuenta con infraestructura, maquinaria, herramientas, suministro eléctrico y asistencia técnica para su funcionamiento.

La propuesta toma como referencia la experiencia del Polo Textil, donde se busca facilitar el acceso a infraestructura para quienes desarrollan actividades productivas.

En este caso, el objetivo es sumar esa posibilidad al ámbito de la formación laboral y generar condiciones para que los estudiantes puedan adquirir experiencia práctica antes de incorporarse al mercado de trabajo o iniciar sus propios proyectos productivos.

Durante la puesta en funcionamiento participaron autoridades municipales y representantes de los organismos e instituciones que forman parte de la iniciativa. Entre ellos estuvieron el intendente Juan de Jesús y funcionarios vinculados a las áreas de Producción y Educación, además de representantes del Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo y del Centro de Formación Laboral.

La presencia institucional acompañó una iniciativa cuyo eje principal está puesto en el espacio productivo y educativo que comienza a funcionar.

También se prepara un sector de herrería

La propuesta tendrá una segunda etapa. En el mismo predio se encuentra en proceso de montaje un sector de herrería que también será utilizado por estudiantes del CFL N.º 401 para realizar sus prácticas.

El Centro de Formación Laboral tiene su sede en el kilómetro 340,5 de la Ruta 11 y desarrolla distintas propuestas de capacitación vinculadas con oficios y formación para el trabajo.

La incorporación de la carpintería y, próximamente, de la herrería amplía las posibilidades para que quienes buscan aprender un oficio puedan hacerlo en contacto con herramientas, máquinas y situaciones reales de producción.

Un taller con impacto más allá de sus paredes

La importancia de este tipo de espacios no está solamente en las máquinas instaladas ni en la posibilidad de aprender una determinada técnica.

Está también en lo que ocurre cuando la capacitación logra conectarse con el territorio.

Un estudiante aprende a fabricar una puerta y esa puerta puede terminar instalada en una escuela. Se aprende a construir un portón y ese trabajo puede resolver una necesidad concreta de otra institución. Se incorporan conocimientos mientras, al mismo tiempo, se produce algo que queda en la comunidad.

Ese vínculo entre educación, oficio, producción y comunidad es el aspecto más significativo de la nueva carpintería de Lucila del Mar.

Ahora el desafío será sostener el funcionamiento del espacio, ampliar las oportunidades de capacitación y lograr que la experiencia pueda convertirse en una herramienta permanente para quienes buscan una salida laboral y para las instituciones que necesitan soluciones concretas.