La empresa Securion, que forma parte del esquema de seguridad del barrio privado, quedó en el centro de la polémica luego de que este jueves por la mañana se conociera que varios trabajadores fueron suspendidos o despedidos de manera abrupta y sin justificación clara, según denunció el sindicato que los representa. Empleados con más de cuatro años de servicio habrían recibido telegramas con acusaciones de “problemas psicológicos” o “mal desempeño”, sin evaluaciones profesionales ni instancias previas que sostengan esos argumentos.

El gremio mantiene por ahora una posición de diálogo, pero advirtió que, si la empresa no retrotrae las medidas, avanzará con acciones sindicales dentro del marco que permite la legislación. Representantes del sindicato permanecen en el barrio monitoreando la situación.
La intervención está encabezada por Jorge Fernández, Delegado Regional de UPSRA Union de Personal de Seguridad de La Republica Argentina, quien fue categórico al señalar que este conflicto no gira en torno a un trabajador puntual sino a un principio esencial:»EL DERECHO AL TRABAJO»
“Acá no se trata de sueldos, ni de condiciones laborales —que también podrían discutirse—. Acá se trata del derecho a trabajar, punto. Ese derecho está siendo violado y maltratado.”
El dirigente sindical también respondió a uno de los argumentos de la empresa, que afirmó que uno de los despedidos no estaba afiliado:
“Eso no nos interesa. Nosotros defendemos el derecho al trabajo, esté afiliado o no. El afiliado tiene beneficios, sí: salud, medicamentos, turismo, obra social. Pero cuando hablamos de paritarias, hablamos para todos los trabajadores. Nunca discriminamos. Y la empresa, en este momento, sí lo está haciendo.”
Jorge Fernández, Delegado de UPSRA agregó que, días atrás, en una reunión formal, la empresa se había comprometido a no realizar despidos, pero esta mañana los trabajadores se encontraron con telegramas de suspensión y ceses laborales.
De acuerdo con testimonios del gremio, algunos empleados habrían recibido incluso comunicaciones informales o notificaciones por canales no habituales, como WhatsApp, aunque esto se mantiene en carácter potencial hasta que se verifiquen los documentos originales.
“Estas idas y venidas son muy dañinas para el trabajador, que es en definitiva quien termina sufriendo. Se comprometen a una cosa y después hacen otra”, afirmó Fernández.
QUIEN ES Patricio D’Apice Y QUE CAMBIOS OCACIONO EN LA RELACIONES LABORALES ?

Distintos análisis externos señalan que, aparentemente, desde que Patricio D’Apice habría asumido el liderazgo de la empresa de seguridad privada Securion, se habría comenzado a registrar una tendencia hacia decisiones internas más rígidas, actitudes percibidas como arbitrarias y un menor enfoque social en el trato con los trabajadores. Securion, una firma con más de treinta años de trayectoria en el rubro, construyó históricamente un perfil basado en la estabilidad y el profesionalismo; sin embargo, según estas observaciones independientes, esa relación tradicional habría cambiado en los últimos años, dando lugar a un estilo de conducción distinto que estaría marcando el clima laboral actual. Cabe destacar que todo este escenario se plantea en términos de tendencia y aún requiere ser verificado formalmente.
Estado actual del conflicto
El sindicato remarcó que aquí no se está discutiendo salarios ni beneficios, ni siquiera condiciones laborales —que podrían cuestionarse aparte—:
“El núcleo del conflicto es el derecho a trabajar y a no ser despedido sin causa.”
Hasta el momento, Securion no emitió un comunicado oficial sobre lo ocurrido. El gremio continuará en el barrio y no descarta avanzar en medidas si la empresa no revierte las suspensiones y despidos.
Lo llamativo es que este escenario no sería un caso aislado. Analistas independientes remarcan que, en otras provincias y regiones del país, se han registrado procesos similares que luego derivaron en la expansión de empresas de seguridad privada —entre ellas, Securion— en momentos donde se producían vacíos operativos o cambios en las estructuras tradicionales. Ejemplos de estas dinámicas se observaron en Córdoba, Mendoza y sectores del sur bonaerense, donde el crecimiento de firmas privadas terminó incidiendo directamente en la organización comunitaria y la administración del territorio.
Si bien todo se plantea en términos de tendencia y de manera estrictamente potencial, algunos sostienen que estos movimientos podrían estar comenzando a reafirmarse a nivel local, especialmente a la luz de lo que ocurre actualmente en Costa Esmeralda, donde se reabrió el debate sobre el alcance y la influencia de los sistemas de seguridad privada dentro de una comunidad en expansión. Lo que sucede allí, según estos análisis, estaría funcionando como un espejo posible de transformaciones que podrían replicarse en otras zonas.

